Mi
bio de Twitter dice que tengo un número indeterminado de intereses disímiles entre sí y que soy aprendiz de todo y maestra de nada, esa segunda característica se debe, sin duda, a la primera! Se debe a que tengo demasiados intereses como para dedicarle a uno solo suficiente tiempo para hacerme experta. Pero es eso, tengo muchos INTERESES; en cambio, PASIONES tengo muy pero muy pocas.
Ustedes que me conocen, deben saberlo: no me callo ni que me den un tiro, siempre tengo algo de qué hablar, casi siempre con mucho interés, pero pocos son los temas de los que hablo con pasión.
Uno de esos temas que me apasionan, de los que puedo hablar desde hoy hasta el día del Juicio Final, son los libros! Y algo que hasta a mí misma me resulta chistoso, es que en cualquier conversación sobre cualquier asunto, siempre tengo una lectura qué citar.
Así, en una cita que incluí en una conversación con una amiga, un día en que estuve ejerciendo de psicóloga y doctora corazón, se me ocurrió recomendarle un libro que
-según yo- explicaba perfectamente el origen del problema que ella me estaba contando. Y en lugar de seguir contándome su rollo, me salió con que estaba leyendo un libro precioso llamado "
La sombra del viento". Eso sucedió hace más de un año. Desde entonces, el Universo se empeñó en conspirar para que todo el mundo me mencionara el fulano libro, pero en serio, todo el mundo! Coincidiendo todos en que era "un libro precioso".
Lo compré a principios de este año y, como es mi costumbre, lo tuve por ahí en una gaveta durante meses mientras leía otros que también habían estado engavetados por mucho tiempo. De niña tenía leía por "orden de llegada", iba leyendo los libros según me los iban comprando, pero cuando tuve edad para comprarlos yo y para pedirlos de regalo en cualquier ocasión, los libros fueron llegando mis manos a una velocidad aun mayor de la que yo podía leerlos (
quienes me conocen saben que ya eso es mucho decir!) y fueron entrando a una especie de lista de espera; y yo seguía gastándome hasta el último céntimo en librerías y ferias y seguía engrosando la lista de espera... Esto no ha cambiado, todo el mundo sabe que a mí la compra de libros me genera una exagerada y casi orgásmica felicidad, similar a la que le genera a cualquier mujer normal comprar zapatos o carteras.
Pero bueno, la cosa es que la lista de espera no funciona ya por orden de llegada, yo he aceptado que cada libro tiene su momento, no es que un día me levanto y me provoca agarrar uno, no! Yo creo que ellos me llaman, son ellos quienes eligen el día y la circunstancia, yo solamente obedezco. Muchas veces el momento tarda bastante en llegar, la mayor parte de los libros pasan meses guardados hasta que los abro por primera vez, tengo dos que llevan varios años...
El punto es que el domingo amanecí sin luz y para no morir de aburrimiento abrí una gaveta y saqué "La sombra del viento", con la certeza de que había llegado el momento. Durante esa mañana de hambre y calor, leí más o menos una tercera parte del libro. Luego, entre lunes, martes y miércoles, apenas tuve tiempo de leer algunos capítulos
(lo cual me estresa horriblemente). Ya anoche no podía con la intriga y me quedé hasta la madrugada con la intención de terminarlo, sólo que no fue posible porque de verdad me estaba muriendo de sueño. Así que me paré esta mañana bastante más temprano de lo acostumbrado, y por fin lo pude terminar! Es raro que una novela de 479 páginas con una prosa de fácil digestión me ocupe tantos días, pero bueno, así se dieron las cosas.
Hoy, al finalizar a la última página, entendí por qué decían que era un libro precioso! Yo suelo decir que el libro me gustó, que el libro es bueno, que el libro es interesante, pero rara vez digo que el libro es bonito, y éste lo fue! De verdad, es un libro bellísimo! Por cómo está contada la historia, por el cuidado que se puso en construir cada personaje, por la franqueza de la narración en primera persona, por la facilidad con que cuela recuerdos y sentimientos... Puede que haya ciertos cabos medio sueltos en la trama, pero es un libro precioso!
No suelo escribir aquí sobre todas mis lecturas, porque entonces tendría que ser ése el único tema del blog, pero hay algunas que me obligan a hacerlo! Desde ayer tenía pensado escribir sobre otro asunto muy distinto
(y que sé que me va a hacer reír como tonta cuando por fin lo escriba), pero "La sombra del viento", así como me llamó el domingo y me obligó a leer, hoy me obligó a dedicarle un post.