A 15 años del fallecimiento de Pedro Zamora
A la edad de 17 años, en 1989, el joven gay de origen cubando Pedro Zamora, fue diagnosticado como VIH positivo. Como era de esperarse, se derrumbó, se deprimió y creyó que nada valía la pena.Pero en un determinado momento se levantó y decidió dedicar su vida a concientizar a otros, para que no pasaran por lo que él estaba pasando, y se convirtió en un ejemplo, en un ícono, en alguien con quien los jóvenes se sentían identificados, que admitía responsablemente que se contagió por ser promiscuo y descuidado, que les hablaba abiertamente en el mismo código que ellos manejaban, sobre un tema que habitualmente no se encaraba de esa forma. Pedro Pablo Zamora, se convirtió en el mensajero más influyente de principios de los 90 en lo que se refiere a educación sanitaria, prevención y sexualidad responsable; siempre dispuesto a dar charlas en colegios, universidades, comunidades y donde quiera que su presencia fuese requerida.
Mas creo que la mejor plataforma para su mensaje fue el programa de MTV The Real World: San Francisco. Antes de que este show se convirtiera en una permanente fiesta de borrachos compartiendo un jacuzzi, sirvió para que jóvenes con algún interés social tuvieran la oportunidad de explicar a sus compañeros su posición y, sobre todo, de comunicar a la audiencia sus inquietudes, logrando en varios casos -Pedro en especial- tener un fuerte impacto en millones de conciencias.
No voy a contar su biografía, si quieren leerla, aquí está el link. Escribo hoy sobre él porque se están cumpliendo 15 años de su muerte a causa de la Leucoencefalopatía Multifocal Progresiva, padecimiento que afecta al 5% de los enfermos de SIDA; y me pareció oportuno recordarlo, recordar lo que él fue.
Pedro tenía 22 años. La mayoría de nosotros, a los 22 años (y a veces, el doble o el triple de esa edad) está apenas definiendo quiénes han sido las personas que han tenido alguna influencia en nuestra vida. Mientras que él, tenía ya años influyendo poderosamente en las vidas de millones de personas. Es por eso que quiero recordarlo.
Siempre me ha parecido admirable que un individuo asuma valientemente las desgracias que ocurren en su vida y use su experiencia para hacer algo positivo por quienes le rodean. Ya podría decir que Pedro fue un individuo admirable si sólo hubiera tenido el coraje de asumir su homosexualidad (ya sabemos que no todo el mundo la tiene), o si sólo hubiera decidido vivir plenamente a pesar de su enfermedad; pero él hizo ambas cosas, y además, mientras pudo fue llevando información, esperanza y fortaleza a su paso, y eso es mucho más grande!


































